Se levanta. Y el peso de la incertidumbre la devuelve a la cama para recordarle que se agotó la esperanza, los buenos deseos, las motivaciones y sueños. Todo se ahogó en un minúsculo agujero, lágrima de un fracaso disfrazado de gigante, que la persigue. Son solo treinta y dos años. Pero parece que fueran más, mal vividos. Su piel ajada, triste y reseca. Su cabello, ya no brilla y sus ojos no se maquillan. Pasa días enteros encerrada en la habitación, soñando que es deseada, Que toda la miseria es mentira y la realidad es el escenario en el que ella gana. Recuerda que le han quitado cosas, Que se han marchado personas, Se acostumbró a que las personas llamadas a permanecer, Se vayan. ¡Abandonen! Entonces, la esperanza de ser amada, correspondida, se vuelve nimia. Le han mentido tanto, que es casi quimérico volver a creer, La han lastimando tanto, que no es posible llorar más. Recoger sus pedazos, volver a estar completa, es casi imposible...
Entradas populares de este blog
Confesión
Si quieres que lo diga, Lo diré. Si, Quiero que alguna vez alguien deje a alguien por mi. Ser la causa de, no sé, algunos desvelos. Que en un sobresalto nocturno, Alguno me encuentre y allí mismo, las añoranzas de tenerme, El dolor de no tenerme. Claro que me gusta pensar que provoco el amor infinito de alguien, Que estoy en su pensamiento todo el tiempo y más que eso, Que jamás me hará daño si lograra conquistarme. Quiero que me deje de doler el amor. Que por una vez pueda estar tranquila, Que en estas cosas del amor no consigo la fórmula mágica Si alguien osa fijarse en mi, yo pueda evitar sobresaltos, Temores nocturnos, recuerdos del pasado. Quiero saber cuando esté lista. Y, mientras espero, quiero no estarlo, Sin afanes, sin dolores, sin temor. Sola o solitaria , O las dos... Pero siempre conmigo, Incondicionalmente. P...
QUIÉN ME OBLIGÓ A AMARTE??
Si cuando te fuiste mi corazón se fue detras de ti, Si cuando descubriste que te seguia, Lo persuadiste para que se devolviera. Nadie me obligó a amarte. Quien le sugirió a mi alma que te esperara, Quien pensó que era la mejor opción, Si al verlo arrastrado en sus heces lo abandonaste a su desgracia, Cuando habias prometido ser su mas fiel protector. Y nadie me obligó a creerte. Ahora, cuando mi alma se desarma persistiendo en tu falaz recuerdo, reconozco que mi infundada esperanza Solo se desperdició tras un incierto, Solo por mi capricho, porque Nadie me obligó a amarte.
Comentarios
Publicar un comentario